no por rebeldía, sino por costumbre: es la forma en la que entendemos nuestro trabajo. Buscamos lo que vibra, lo que tiene pulso, lo que no aparece a primera vista.
y lo que pasa entre lo que pasa.
El gesto, la energía, la tensión.
Lo que importa de verdad rara vez está en el guion.
Ahí es donde estamos nosotros.